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RESILIENCIA

Nuestro nuevo programa para desarrollas resiliencia neurobiológica

RESILIENCIA, PREVENIR EL ESTRÉS EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE

Un workshop individual de tres sesiones online para desarrollar resiliencia desde el punto de vista neuro-biológico y obtener resultados en 8 semanas.

Diagnosticamos tu grado de estrés-resiliencia con una métrica de neurociencia única e innovadora.

La resiliencia previene el estrés y las enfermedades que se derivan. Mejora la resolución de problemas y la toma de decisiones. Incrementa la colaboración y la creatividad colectiva. Refuerza la vinculación y las relaciones de pertenencia con los grupos sociales. Mejora la capacidad de aprendizaje y desarrolla la autorregulación emocional.

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Resiliencia prevenir el estrés

“The world is rapidly evolving and the only constant is accelerated change, where more is demanded from every individual. Burnout as a result of chronic stress in the workplace is escalating. Resilience protects against burnout and unlocks high performance. Business leaders need to invest in solutions that sustainably enhance resilience and team effectiveness.

Dr. Etienne van der Walt

¿Qué es la resiliencia?

Según la RAE, la resiliencia una capacidad de adaptación. Ante diferentes amenazas o estímulos adversos, nos permite adaptarnos para superarlos.

Hoy en día, la resiliencia es una necesidad candente que necesitamos desarrollar para garantizar nuestro nivel de rendimiento de forma sostenida en un mundo disruptivo y en continua transformación. No se trata de la determinación o la tenacidad: la resiliencia es una capacidad innata del sistema cerebro/cuerpo. Es la capacidad de un organismo biológico para superar los desafíos que se le presentan, aprender de la experiencia y aumentar su potencial de afrontar nuevos desafíos. Este es el fundamento de la evolución y adaptabilidad.

Resiliencia y retos

Nos enfrentamos cada día a retos, es una parte de nuestra cotidianidad. Pueden ser oportunidades de recompensa o posibles pérdidas. En cuanto aparece el reto, nuestro cerebro activa la respuesta de estrés en todo el cuerpo para estar preparado y superarlo. Se trata de una respuesta, de una combinación de señales nerviosas y hormonales que nos preparan para asumir este reto. Este tipo de estrés es positivo y necesario para sobrevivir. Esta respuesta biológica hace que la energía se distribuya adecuadamente para superar el desafío, dirige el flujo sanguíneo hacia el cerebro y los músculos, al mismo tiempo que reduce el sistema de reabastecimiento y de mantenimiento hasta que finaliza la situación desafiante y vuelve al estado basal de equilibrio cerebro-cuerpo.

El cerebro es un sistema que consume mucha energía, concretamente el 20% del total, además la necesita de forma permanente, sin oxígeno y carbohidratos no sobrevive.

Estrés cónico y burnout

Como hemos visto el estrés es una herramienta que permite que nuestro cuerpo responda ante amenazas o retos. Por tanto, es algo natural y positivo. La respuesta al estrés suele ser autolimitante, una vez la amenaza percibida ha pasado nuestros niveles vuelven a la normalidad, pero ¿qué ocurre cuando percibes los retos cotidianos como peligros continuos? Si tratas todos los problemas cotidianos y molestias menores como amenazas, si no puedes superar el desafío, la respuesta se convierte en estrés crónico con dos consecuencias destructivas: la energía disminuye y el reabastecimiento no funciona correctamente. Y esto sucede hasta llegar al agotamiento o Burnout.

La OMS lo define como un síndrome clínico de estrés crónico laboral no gestionado correctamente y se caracteriza por tres elemento: agotamiento, cinismo o sentimientos negativos relacionados con el trabajo y una eficacia profesional reducida.

Como consecuencia, el sistema cerebro-cuerpo entra en un estado de inflamación celular, precursor de diferentes enfermedades crónicas de manera prematura. Además, provoca una reducción del rendimiento, malas relaciones laborales y personales y una reducción significativa de la efectividad del equipo.

La resiliencia para prevenir el burnout

El agotamiento, burnout o el síndrome del desgaste laboral es un tipo específico de estrés relacionado con el trabajo, y, como hemos visto, surge ante la presencia de una respuesta demasiado prolongada ante los retos del día a día de nuestra actividad laboral. Las sobrecargas de trabajo, la toma de decisiones, el trato con clientes y equipos humanos, las altas expectativas y compromiso con el trabajo, son elemento que definen a la población con más riesgo de sufrirlo. Hay estudios que sugieren que personas que experimentan este agotamiento, no lo relacionan con su trabajo. Este agotamiento laboral puede afectar la salud física y mental, además de afectar a nuestra actividad laboral. La resiliencia es el amortiguador neurobiológico para prevenir el Burnout, es innato, algunas personas tienen una mayor capacidad de resiliencia que otras, pero todo el mundo puede mejorar su propia resiliencia. En un mundo laboral cambiante y lleno de retos diarios, desarrollar esta herramienta es fundamental: reduce la fatiga y nos permite tomar decisiones de forma más adecuada.

En este sentido, la neurociencia está aportando soluciones desarrollar la resiliencia, optimizando el rendimiento y el bienestar de las personas del equipo. Si te interesa conocer tu estado de estrés y resiliencia en el programa de resiliencia, prevenir el estrés en tiempos de incertidumbre.