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AUTOCONTROL EMOCIONAL

Un programa para pensar con claridad y actuar con aplomo en situaciones críticas

MANTENER LA CALMA EN CRISIS, CÓMO SUPERAR LOS MIEDOS Y LA ANSIEDAD

Coaching online de cuatro sesiones de una hora en cuatro semanas consecutivas.

La pandemia del COVI19 ha elevado los niveles de incertidumbre en todos los ámbitos, económico, empleo, cambios en la manera de trabajar, en las relaciones profesionales y por supuesto miedo a la enfermedad. Los seres humanos necesitamos seguridad y control sobre nuestras vidas, en las circunstancias actuales sentirse asustado y ansioso, es una reacción normal ante un hecho sin precedentes.

El miedo y ansiedad son emociones negativas, tóxicas y contagiosas disminuyen nuestras capacidades cognitivas, no pensamos con claridad, la memoria falla, unas personas se sienten agotadas, otras sobrepasadas, con dificultades para dormir o para controlar su temperamento.

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Mantener la calma en tiempos de crisis, secuestro de la amígdala

«What leaders need during a crisis is not predefined response plan but behaviors and mindsets that will prevent them from overreacting to yesterday’s developments and help them to look ahead.»

McKinsey & Co., 2020 Dr. Srini Pillay

Las emociones primarias

Las cinco emociones primarias: alegría, tristeza, miedo, ira y asco, tienen desencadenantes universales, son reacciones inmediatas, automáticas, involuntarias y no conscientes ante acontecimientos importantes para nosotros. Son un sistema de procesamiento rápido de la información que nos permite actuar con la mínima deliberación consciente. Si no tuviésemos emociones no podríamos tomar decisiones rápidas relativas a defender, huir, ayudar a otros, etc.  Las emociones nos preparan para reaccionar sin necesidad de pensar, por ejemplo, vamos conduciendo tranquilamente y vemos que un coche se desvía hacia nosotros peligrosamente, frenamos o giramos sin pensar, actuamos rápidamente para evitar el peligro, si tuviésemos que pensar para reaccionar, seguramente sería demasiado tarde. Todas ellas se desencadenan por algún estimulo, aparecen rápido y tienen una duración de segundos o minutos máximo: durante medio segundo la reacción es inconsciente, después empezamos a darnos cuenta y a ser conscientes, en ese momento ya podemos controlar y gestionar nuestra respuesta.

Qué es el autocontrol emocional

Así, el autocontrol emocional podría definirse como la capacidad de gestión de esas emociones, de forma que no sean las emociones las que controlen nuestras acciones.

La capacidad de autocontrol emocional determina nuestro comportamiento, las interacciones que mantenemos y las relaciones que construimos. El objetivo es adquirir mayor control sobre aquello que desencadena tus emociones y tu forma de responder.

Las emociones van y vienen, no estamos siempre emocionados y tampoco las elegimos, nos suceden. Nuestro cerebro realiza un proceso de evaluación automática permanente no consciente y cuando detecta un desencadenante dispara la activación de la emoción correspondiente, no podemos cambiar directamente la evaluación automática, pero si podemos aprender a reconocer el impulso antes de actuar. Los desencadentes pueden ser un estímulo físico, una interacción social, algo que recuerdas o que imaginas.

El desencadenante universal, es innato, es genético no es aprendido, en la ira es el obstáculo a nuestras metas, pero cada persona desarrolla su propia base de datos emocional a lo largo de su vida, dependiendo de sus experiencias desarrollará unos desencadenantes u otros de cada emoción, es una base de datos abierta, va cambiando a medida que evolucionamos; por ejemplo, unas personas tienen mucha facilidad para enfadarse y otras no, para algunas la falta de puntualidad es motivo de enfado y otras no le dan importancia. Todos experimentamos las mismas emociones, pero todos las experimentamos de manera diferente. Tenemos diferentes formas de inicio, la rapidez con la que se inicia, la intensidad también cambia. Por ejemplo, en la ira el abanico puede ir de sentirse ligeramente contrariado a estar furioso, la duración de la respuesta emocional y el periodo de recuperación también varían en cada persona.

El primer paso para incrementar tu autoconocimiento es aprender a identificar y describir cómo te estás sintiendo y porqué. Ser consciente de cuándo te estás emocionando e identificar correctamente de qué emoción se trata, es más difícil de lo que parece y es clave: si el diagnóstico no es correcto responderemos de forma incorrecta. Por ejemplo, en una reunión con tu equipo has tenido un mal momento y has hablado con mal tono a una persona, si tu diagnóstico y respuesta es “Disculpa, estaba muy estresado” cuando en realidad si piensas en lo que ha ocurrido, la respuesta de estoy estresado es una máscara que está ocultando lo que has sentido realmente, la emoción real ha sido frustración y enfado por un comentario sobre tu proyecto, lo que te conviene gestionar es muy distinto. Conocer tu perfil emocional es necesario para poder regularlo.

Autocontrol emocional en situaciones de crisis

Las emociones son poderosas, pueden monopolizar los recursos cerebrales y provocar lo que se denomina el secuestro de la amígdala, una reacción emocional muy fuerte que provoca, por ejemplo, un ataque de rabia o quedarse bloqueado, una reacción que no es apropiada para la situación. En esos momentos la persona no es capaz de pensar.

Mantener la calma en situaciones de crisis es una de las competencias más valoradas en el liderazgo. Las crisis suelen provocar ansiedad, estrés y generar un gran impacto emocional y físico, por tanto, saber gestionar y controlar tus emociones en esas situaciones es imprescindible para avanzar en tu trayectoria profesional.

La neurociencia está aportando técnicas para ayudar a modificar las reacciones que no te interesan y evitar conductas que pueden dañar las relaciones.